top of page
  • WhatsApp
  • Facebook
  • Instagram
  • TikTok
Buscar

Parásitos: más comunes de lo que crees (y no siempre se ven)

Cuando alguien escucha “parásitos”, casi siempre imagina gusanos grandes y piensa: “eso no me puede estar pasando a mí”.Pero la realidad es otra: hay parásitos microscópicos y otros más grandes, y muchas veces se manifiestan con señales tan comunes que las confundimos con “colitis”, “estrés” o “solo inflamación”.



En Naturageo lo explicamos así: no es tema de miedo, es tema de higiene, hábitos y equilibrio intestinal.


¿Qué son los parásitos?

Son organismos que pueden alojarse en el cuerpo (sobre todo en el intestino) y alterar la digestión, la absorción de nutrientes y el equilibrio de la flora intestinal. Por eso, cuando el intestino se irrita, también pueden verse afectados la energía, la piel, el estado de ánimo y las defensas.


¿Cómo son? (no todo es “gusano”)

  • Microscópicos (protozoarios): no se ven a simple vista, pero pueden provocar inflamación, diarrea intermitente, gases o malestar general.

  • Gusanos intestinales (helmintos): a veces se notan, pero muchas veces no, porque no siempre aparecen visibles.

  • Parásitos de piel: como piojos o ácaros (otra historia, pero también existen).


¿Cómo se contagian?

La mayoría se transmiten por algo muy cotidiano: agua, alimentos o manos contaminadas.

  • Agua o hielo de procedencia dudosa

  • Frutas y verduras mal lavadas o desinfectadas “a la carrera”

  • Comida mal cocida (carne, pescado o mariscos)

  • Manos (uñas, celular, manijas, baños)

  • Contacto cercano en casa, escuela o guardería

  • Mascotas: no por “ser sucias”, sino por contacto con suelo/heces y luego manos a la boca

Esto no significa “falta de limpieza total”. Significa que en la vida diaria es fácil exponerse.


Síntomas que sí solemos relacionar

  • Dolor abdominal tipo cólico

  • Diarrea o evacuaciones sueltas (o alternancia con estreñimiento)

  • Gases, inflamación, ruidos intestinales

  • Náusea o malestar después de comer

  • Comezón anal (especialmente de noche, en algunos casos)


Síntomas que casi nadie relaciona con parasitosis

Aquí es donde muchas personas se sorprenden, porque no siempre se presenta como “diarrea fuerte”. A veces se siente como:

  • Inflamación frecuente (la “panza globo”)

  • Cansancio que no se explica solo por sueño

  • Dolor de cabeza recurrente

  • Mal aliento o sabor extraño en la boca

  • Piel reactiva: comezón, ronchas, urticaria, brotes que van y vienen

  • Colitis que se enciende con facilidad

  • Antojos intensos de azúcar (no siempre, pero puede ocurrir)

  • Sensación de “defensas bajas” o infecciones repetitivas

En niños puede verse como: sueño inquieto, irritabilidad, poco apetito o rascado frecuente.


Ojo: tener estos síntomas no significa automáticamente que sean parásitos, pero sí vale la pena considerarlo cuando el malestar es repetitivo.


¿Cómo se confirma?

La forma responsable es con un coproparasitoscópico. A veces se pide más de una muestra, porque no siempre se detecta en una sola toma.


Prevención simple (sin paranoia)

  • Lavado de manos consciente

  • Uñas cortas y limpias

  • Desinfectar frutas y verduras

  • Cuidar agua e hielo

  • Cocción adecuada de alimentos

  • Mascotas desparasitadas y limpieza de áreas donde hacen del baño


El objetivo no es vivir con miedo, sino entender que muchas molestias digestivas y de energía mejoran cuando cuidamos el intestino y los hábitos. La salud se practica día a día: con agua limpia, alimento limpio, descanso y constancia.


 
 
 

1 comentario

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
Martha Torres
hace 6 días
Obtuvo 5 de 5 estrellas.

Exelente información, gracias por darnos estos tipos tan importantes.

Me gusta

© 2023 by naturaGEO. Powered and secured by Wix

bottom of page