La bolsa pesada: esa “costumbre” que nos anda enfermando sin darnos cuenta
- Edurne Barba
- 6 ene
- 3 Min. de lectura

Te voy a decir algo que veo en Naturageo más seguido de lo que imaginas.
Llegan mujeres con dolor de cabeza, con el cuello tieso, con el trapecio hecho piedra, con la espalda alta súper cargada… y cuando empezamos a platicar, casi siempre aparece la misma escena:
“Pues nada… normal. Trabajo, pendientes, niños, vueltas… y mi bolsa.”
Ajá. La bolsa. La bolsa donde cargamos el mundo: cartera, llaves, cargador, maquillaje, una libreta, el termo, pastillas “por si acaso”, un cepillo, el recibo de hace tres meses, y a veces hasta media papelería… y todo eso colgando de un solo hombro, como si el cuello estuviera diseñado para aguantarlo.
¿Y por qué duele tanto?
Porque el cuerpo es bien noble, pero no tano.
Cuando cargas peso de un solo lado, tu cuerpo empieza a compensar:
subes el hombro sin darte cuenta,
aprietas el trapecio como si estuvieras en “modo alerta”,
inclinas tantito el cuello,
te chuecas un poquito al caminar.
Y lo más traicionero: te acostumbras.
Entonces no te das cuenta hasta que un día:
te duele la nuca,
te late la cabeza,
sientes el cuello “atorado”,
o amaneces con una contractura como si te hubieras peleado con alguien (y no, solo fue tu bolsa…).
Las señales típicas de “traes la bolsa encima”
Si te pasa esto, pon atención porque es un foco amarillo:
Te duele el cuello más de un lado que del otro.
Sientes “bolita” o nudo en trapecio (bien localizado).
Se te sube el dolor a la cabeza (como presión).
Se te cae el tirante del mismo hombro siempre.
Manejas o trabajas y al rato ya estás “encogida”.
Te duele cuando volteas a ver hacia un lado.
(Y ojo: si hay hormigueo fuerte en brazo o mano, o dolor que baja, eso ya se revisa con más cuidado.)
En Naturageo lo decimos directo: sí importa el peso
Una regla práctica y bien aterrizada: tu bolsa no debería pesar más del 2% de tu peso corporal.
Y si ya traes dolor de cuello o migraña frecuente, menos.
A veces la gente se sorprende cuando la pesa.“¿Cómo que pesa 6 kilos?” Sí. Y tú la cargas como si nada… todos los días.
Tip real: un día, sin drama, pon tu bolsa en una báscula. Nomás para saber.
“Pero Edurne, yo sí tengo que cargarla”
Ok. No se trata de que vivas sin bolsa. Se trata de cómo la cargas.
Opción 1 (la que más recomiendo): mochila en ambos hombros
La mochila bien usada es de lo más noble para el cuerpo:
dos tirantes, peso repartido,
pegada a la espalda,
lo pesado cerca del cuerpo.
Nada de mochila colgando atrás como péndulo, porque ahí también hace su travesura.
Opción 2: si vas a usar bolsa, úsala cruzada
Esto es lo que tú ya recomiendas, y con toda razón:
BOLSA CRUZADA, para que el peso se distribuya y no se vaya directo a un solo trapecio.
Aquí los tips que sí funcionan:
Que tenga correa ancha (las delgaditas son las que más lastiman).
Que no te quede a media pierna (entre más abajo, más jala).
Mejor a la altura de cadera.
Opción 3: si te gusta al hombro… por lo menos alterna
Si de plano eres “bolsa al hombro” de toda la vida:
cámbiala de lado (aunque al principio se sienta raro),
y hazlo cada cierto tiempo (cada 15–20 minutos si caminaste mucho).
la bolsa que sea pequeña.
Lo que más ayuda (y casi nadie hace): aligerarla
Este mini ejercicio es mágico porque no cuesta nada:
Saca hoy:
llaves repetidas,
monedero pesado,
maquillaje duplicado,
recibos,
“por si acaso” que nunca usas,
botellas gigantes (mejor una más chica).
Regla de oro: si no lo usaste en una semana, probablemente no lo necesitas diario.
Mini rutina Naturageo para cuando ya te dolió
Si vienes cargada, literal, y sientes el cuello tenso:
Hombros atrás y abajo, como acomodando omóplatos (10 repeticiones)
Estiramiento suave de trapecio: oreja hacia hombro sin subir el hombro (20–30 seg por lado)
Calorcito local 8–10 min (regadera tibia o compresa)
Y si traes inflamación fuerte: terminas con toalla fresca un minuto.
No es magia, pero sí baja el “modo piedra”.
Cierro con esto (porque me importa que lo veas)
Muchas veces creemos que el dolor de cabeza es “estrés”, o que el cuello duele por “la edad”, o por “dormí chueco”.
Y sí… puede ser. Pero también puede ser algo mucho más simple: el peso que cargas todos los días sin darte cuenta.
Si quieres hacer una prueba bonita y rápida: 7 días con mochila o bolsa cruzada + menos peso
. Y observa: cuello, cabeza, trapecio, postura, ánimo.
Tu cuerpo habla. Nomás hay que escucharlo.
Si te identificaste con esto y quieres que lo revisemos contigo, en Naturageo lo vemos de forma integral: postura, tensión cervical, respiración, hábitos y una ruta sencilla para que vuelvas a sentirte ligera.








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